expr:class='"loading" + data:blog.mobileClass'>
Mostrando entradas con la etiqueta AEB. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta AEB. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de abril de 2016

“Las cosas son lo que son, no lo que dicen que son”


“Las cosas son lo que son, no lo que dicen que son”

Palau_Casades_01[1]
Sede del Colegio de Abogados de Barcelona

 Desde hace unas semanas vengo apuntando que de inmediato se van a ir presentando acontecimientos que van a cambiar el curso de las peripecias que los dirigentes europeos y la troica nos han diseñado: trabaja, paga y calla. Cada vez hay más inquietud en la UE, el IBEX-35 y en la Asociación Española de Banca (AEB) por el capítulo que lleva a unas nuevas elecciones con el fantasma de que gane la izquierda que representa Podemos e Izquierda Unida. No quisiera chafar la fiesta a un medio que tiene programado un asunto sobre papeles en Paraísos Fiscales de un personaje relevante que presidía una caja de ahorros. El asunto dará que hablar, y mucho. Entre una cosa y otra se aproxima una hecatombe en la que la banca se va a llevar la peor parte. Para empezar con este presagio empiezo con unos apuntes de la conferencia en el Colegio de Abogados de Barcelona, del pasado día 20, sobre la “Ejecución de hipotecas titulizadas. Análisis de la legitimación activa en la ejecución hipotecaria y sus consecuencias juridicas”. Entre los ponentes de esta conferencia estaba el Magistrado de la Audiencia Provincial de Álava, Edmundo Rodríguez Achútegui, le acompañaba el Magistrado del Juzgado Mercantil 1 de Tarragona, César Suárez Vázquez,  y el Registrador de la Propiedad, Registro núm. 7 de Barcelona, Rafael Arnáiz Ramos, el Notario, Ángel Serrano de Nicolás, no acudió a la cita y disculpó su asistencia. Estos tres comparecientes que se les puede aplicar el término de “autoridad en la materia” dieron una de cal y otra de arena. En un si pero no, comprensible por la complejidad del tema y con el agravante de que no existe un texto que lo recoja de cabo a rabo. Supongo que la nutrida audiencia que compareció en la sala de actos del Colegio de Abogados de Barcelona, estaba ávida de conocer el motivo que se “rumorea”: que los bancos no son acreedores de las deudas que reclaman en los juzgados si el préstamo ha sido titulizado.

jueves, 7 de abril de 2016

Se avecinan grandes cambios para los deudores hipotecarios

Se avecinan grandes cambios para los deudores hipotecarios

images (7)
Si fuera por los bancos, 13 rue del Percebe se quedaría vacía

La gran banca se ve venir que el asunto de las titulizaciones, es decir, que la venta en el Mercado financiero de paquetes de hipotecas tendrá un mal final para sus intereses. Lo que se le ocurre para salvar éste escollo es recomprar las emisiones que en su momento colocó entre los inversores bonistas. La recompra, que queda constancia en la Sociedad Gestora de cada uno de los bancos, asciende a miles y miles de millones de euros. Con esta burda excusa los bancos pretenden convencer a los jueces de que aquí no ha pasado nada, su argumento viene a ser el siguiente: bien es cierto que en su momento vendimos este préstamo con garantía hipotecaria y se titularizó en una emisión determinada pero a día de hoy ya hemos recomprado la emisión y vuelve a ser totalmente de nuestra entidad. Este argumento se sostiene con una gran mentira que nadie se la puede creer: los deudores son tal solventes que han decidido no esperar a los 20 o 25 o 30 años que le faltan para liquidar el préstamo hipotecario y lo anticipan al día de hoy, es decir pasamos de una morosidad que se sale del mapa a un retorno masivo anticipado del préstamo. ¿Hay alguien que se lo puede creer? Algunos Fondos se han liquidado, a pesar que ascienden a miles de millones de euros, a los dos años de su emisión. Con este grosero y torpe argumento sustentan los bancos la medicina contra lo que se les viene encima: que no son los legítimos acreedores de los préstamos. Algunos jueces no se creen esta patraña y no le vale con la argumentación, o más bien el cuento mal contado, que son de nuevo los legítimos acreedores al recomprar la deuda y les exige que presenten el comprobante de pago de la transacción. Aquí esta el quiz de la cuestión: de donde ha salido tantísimo dinero para pagar las supuestas recompras.