Los juzgados paran desahucios por hipotecas que los bancos han vendido. ¿Hasta cuando el silencio de los políticos?
Josep Cabayol, Siscu Baiges y Jordi Escofet (SICOM)
- Barcelona
Mireia Álvarez Tapia y su marido Manuel Martínez García
vivían un infierno en la primavera de 2014. Estaban a punto de perder el
piso y el banco les exigía, además de la vivienda, que pagaran 30 mil
€. Después de que, según declaran, el banco les denegara 7 veces la
dación en pago, decidieron acampar ante la oficina de Bankia que les
reclamaba el piso y el dinero. La hipoteca, sin embargo, la habían hecho
con Bancaja -16/3/2007- que, con la 'crisis bancaria', se convirtió en
Bankia.
A raíz de la acampada y superando las
presiones que la entidad financiera ejercía sobre ellos y sobre los
padres respectivos -avalistas de la hipoteca-, consiguieron finalmente
rebajar la 'mochila' a 10 mil €, 5 mil para cada pareja de padres. No
era lo que querían, pero resignados y convencidos de que la dación en
pago era la mejor opción, firmaron. Era el 28 de julio de 2014.


